03/21/2026
Me ha tocado atender gente que me dicen “no sé, hazle algo ahí” Es muy triste.
Una chica compartió una experiencia que para ella es la razón por la que muchas mujeres hoy en día se están priorizando a sí mismas antes que formar una familia.
Hace unos meses, “Lorien” trabajaba en un vivero y le tocó atender a un hombre que llegó para comprar un regalo a su esposa.
Desde que entró al establecimiento, aquél hombre se veía muy “perdido” por lo que al final le tuvo que pedir ayuda a ella para escoger una de las plantas como regalo de cumpleaños para su esposa, aclarando que su presupuesto era de $50 dólares.
Lorien con gusto eligió una hortensia junto con una maceta decorativa, explicándole que así su esposa podía colocarla dentro de la casa y luego plantarla en el jardín.
El hombre aceptó la hortensia sin cuestionarle tanto pero, justo antes de pagar, dudó y dijo que no estaba seguro de que a su esposa le gustaría y finalmente, optó por comprar una tarjeta de regalo, pero en lugar de que fuera una por $50 dólares, decidió que fuera de $40. Incluso todavía le preguntó si podía dejar la tarjeta en la tienda para que su esposa pasara a recogerla después del trabajo.
Aunque era un servicio que ofrecía el lugar, Lorien trató de convencerlo para que él mismo le diera la tarjeta a su esposa (lo cuál sería un buen detalle de su parte) pero él explicó que era mejor dejarlo en la tienda ya que, si su esposa no iba ese mismo día, probablemente nunca encontraría tiempo para hacerlo.
Horas más tarde, justo antes de cerrar, llegó una mujer vestida con un uniforme médico acompañada de cuatro niños pequeños.
La señora, quien se veía muy cansada, se acercó a la recepción y preguntó por la tarjeta de regalo que su esposo había dejado.
Al saber que era de $40, la señora se tomó su tiempo para elegir una de las plantas que estuviera dentro de ese precio.
Curiosamente la mujer eligió la misma hortensia con la maceta que la joven le había recomendado al señor pero, cómo costaba un poco más del valor de su tarjeta de regalo, la señora tuvo que pagar la diferencia con su propio dinero.
Lorien, al notar que la mujer batallaba con sus hijos y sus cosas, decidió ayudarla a llevar la planta hasta su auto y allí, mientras organizaban todo, la mujer comenzó a llorar y a decirle "¿No pudo simplemente elegirlo él? ¿Tenía que hacerme venir a mí?"
En sus años trabajando, Lorien ha visto situaciones similares donde los esposos muestran desinterés por sus esposas; por lo tanto considera que muchas mujeres observan este tipo de dinámicas y, a partir de eso, deciden priorizarse a sí mismas para no tener que pasar por algo como esto.