03/30/2023
Hace un par de años cuando decidí estudiar gastronomía, apenas sabía de que se trataba, mi deseo estaba unido a un legado lleno de tradiciones y reuniones familiares, largas jornadas de trabajo previas a una celebración en las que éramos anfitriones, cocineros, meseros y demás.
Fue así como me formé en la cocina, siguiendo los consejos de mamá, aprendiendo nuevas recetas y disfrutando de la sazón y magia de los lugares a donde iba. Empapándome de lo que no sabía y afianzando lo poquito que dominaba con el tiempo. Definitivamente nunca se deja de aprender y todas las cocinas tienen su secretos y virtudes, ninguna es mejor otra y la comida más rica, es la que disfrutamos en compañía de los nuestros.
Hoy celebro un pequeño paso gracias a la resiliente virtud de no quedarme con las ganas, una pandemia se atravesó en el camino, pero siempre motivado a terminar lo que uno empieza. Y que mejor que hacerlo de la mano de quienes te alientan y acompañan durante este camino, que no ha sido fácil, pero ha valido la pena.