19/12/2020
El fuego azul
Cuando llega este mes sumo a mi cocina la producción de algunas tandas de pan dulce. La primera sale más o menos. La segunda un poco mejor. La tercera ya casi. Y así hasta que después de unas tandas empieza aparecer la mejor versión. Es como que esa comunidad de bacterias y levaduras llamada “masa madre” necesitara algunos pasos hasta acostumbrase a la manzana, el azúcar los huevos, el vino, la vainilla. Cuando uno trabaja con un fermento uno no es el que cocina. Claro si, prende el horno, antes hizo la preparación, le dio calor y el amor a la masa madre, cuida los tiempos y la humedad y muchos más pasos. Pero finalmente todo depende del “fuego azul” de eso seres microscópicos que burbujean unos de los misterios más antiguos de nuestra civilización. La fermentación es tierra, el espacio simbólico donde aprendimos a guardar el alimento para conservarlo. Compartiéndolo hoy, renovamos nuestra fe en lo humano y abrimos en un gesto una de nuestras ventanas, a la noche de los tiempos.