19/07/2025
El pan, desde hace siglos, se ha elaborado con levadura de masa madre, una fermentación más natural que aporta los siguientes beneficios:
1. Mejor digestión: La fermentación prolongada descompone parte del gluten y otros componentes, lo que hace que el pan sea más fácil de digerir.
2. Índice glucémico más bajo: Eleva menos el nivel de azúcar en sangre que un pan elaborado con levadura comercial.
3. Mayor disponibilidad de nutrientes: La fermentación ayuda a liberar minerales como el hierro, el zinc y el magnesio.
4. Mayor duración y conservación: El pan se mantiene fresco durante más tiempo, ya que la acidez natural retrasa el endurecimiento y la aparición de moho.
5. Mejor sabor y aroma: La fermentación lenta desarrolla sabores más complejos, con un toque ligeramente ácido que muchas personas aprecian.
6. Menos aditivos: No es necesario usar mejorantes, azúcares ni grasas añadidas.
7. Más “vida” y carácter: Es un pan más artesanal y saludable, con bacterias beneficiosas que favorecen la microbiota intestinal.