31/12/2025
La verdad… todavía no termina de caer la veinte en la respuesta que ha tenido este proyecto. De esas cosas que se sienten en el pecho y te obligan a bajar la velocidad un segundo.
Muchos me han preguntado por qué esto no empezó antes. Y la respuesta es simple, porque no tocaba. Aquí también se vale esperar. El reposo no es perezoso, es parte del proceso. Sin descanso no hay fermento, ni en el pan ni en uno mismo.
Quiero agradecer de manera muy especial a Alma Rosa Hernández, por la paciencia enorme que ha tenido conmigo desde el día que le compré el horno. Y cuando digo paciencia, es paciencia de verdad: preguntas de más, vueltas innecesarias, dudas existenciales incluidas. Ha sido un ángel aguantando mis neurosis mientras yo aprendía a confiar en el proceso… y en el horno.
Hoy siento que el prefacio y la introducción ya están listos. La idea está sembrada, la prueba de concepto está viva. El horno respondió. El pan respondió. La comunidad también.
Y si esto es apenas el arranque, 2026 pinta para algo muy especial.
Que este nuevo año nos encuentre con prosperidad, sí, pero también con conciencia, paciencia y comunidad. Porque esto, al final, no es solo pan, es un proyecto que se construye entre todos.
Gracias, de corazón,
de un canadiense con pasaporte tacambarense.