22/03/2026
En Arre tenemos un área de niños que ocupa prácticamente una cuarta parte de nuestra cafetería. No es algo improvisado. Hay alfombra de césped, juguetes, sillitas, mesitas, mueblecitos y una cocinita para que los niños jueguen.
Con el uso han pasado muchas cosas: se han roto juguetes, las mesas se han rayado y la cocinita ya está bastante desgastada.
A veces alguien no cuida las cosas como debería, pero la mayoría de las veces están los papás para corregir. Y también hay que decirlo: las cosas, cuando se usan, se gastan.
Para muchos adultos un rayón es un problema: pero, para los niños muchas veces es solo parte de jugar, de imaginar, de crear.
Hoy, cuando vemos el área de juegos, no pensamos en lo que se ha dañado, sino en lo que se vive ahí. En la emoción de los niños cuando llegan a nuestra cafetería y corren directo a ese espacio.
Por eso, para nosotros, todo eso vale la pena. Los juguetes gastados también.
𝗟𝗼𝘀 𝗷𝘂𝗴𝘂𝗲𝘁𝗲𝘀 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁á𝗻 𝗵𝗲𝗰𝗵𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘃𝗲𝗿𝘀𝗲 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼𝘀, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘂𝘀𝗮𝗿𝘀𝗲 𝘆 𝘃𝗲𝗿 𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗻𝗶ñ𝗼𝘀 𝗱𝗶𝘀𝗳𝗿𝘂𝘁𝗮𝗿.