23/07/2026
Esta pequeñita nos recordó que, al final, los bebés siempre tienen la última palabra. 🤍
Viendo estas fotografías, es difícil imaginar que al inicio de la sesión parecía que no podríamos hacerlas.
Después de años fotografiando recién nacidos, aprendemos a adaptarnos a casi cualquier situación. Antes de cada sesión les compartimos a los papás una serie de recomendaciones para favorecer que el bebé llegue relajado y podamos aprovechar al máximo el tiempo. La gran mayoría de las veces, así sucede.
Pero, por supuesto, ninguna recomendación puede cambiar que cada bebé es único.
Ese día esta pequeñita estaba pasando por un posible brote de crecimiento. Lloraba, tomaba pecho unos minutos, se soltaba, volvía a llorar y regresaba a comer. En una sesión de recién nacido no hay prisas; la prioridad siempre será atender las necesidades del bebé antes que cualquier fotografía.
Así que hicimos lo que siempre hacemos: respetar su ritmo.
Cuando por fin comenzó a sentirse tranquila, aprovechamos para hacerle algunas fotografías despierta. Después llegaron los envueltos, que la ayudaron a relajarse hasta quedarse profundamente dormida.
Fue entonces cuando pudimos hacer esas fotografías tan tiernas de su carita descansando sobre sus manitas, las mismas que sus papás tanto soñaban tener. 🥹
Al final, nos llevamos una galería llena de recuerdos hermosos. Porque detrás de cada fotografía hay mucho más que una pose bonita: hay paciencia, experiencia y el compromiso de poner siempre el bienestar del bebé por encima de cualquier imagen.
Si estás esperando a tu bebé, quiero que sepas que no espero bebés "perfectos". Espero bebés reales, con sus propios tiempos y necesidades. Mi compromiso siempre será respetar su ritmo mientras creamos recuerdos que conservarán toda la vida. Si quieres conocer cómo funciona una sesión newborn, escríbeme y con gusto te comparto toda la información. 🤍