En esta página estaremos publicando las ocasiones en las que se estará tomando pedidos y fechas de entrega. Kinnamon, el origen del sabor
Kinnamon nace como parte de una historia familiar, un legado de sabor que traspaso los vínculos familiares
Mis primeros recuerdos del aroma a pan horneado están conectados con mi madre y su cocina, a las celebraciones de casa en fechas especiales o antojos fami
liares, en donde sobresalían mis favoritos por siempre, los roles de canela...
Ese aroma canela y azúcar acompañando a un pan sabor único trascendió más allá de nuestra familia cuando mi mamá comenzó a vender en la colonia donde vivíamos, yo la acompañaba casa por casa, con aquella canasta de pan que colocaba en su brazo y en el otro sujetaba mi mano. Con el tiempo y gracias al éxito de las ventas mi familia adquirió una equipo más especializado, una batidora con mayor capacidad de amasado, mesa, charolas, y un horno más grande, y así fue como, la elaboración de pan casero se convirtió por algunos años en un negocio de mi familia, en el que he de confesar no era el más participativo, para entonces los pedidos ya se tomaban vía telefónica a los clientes asiduos y las entregas se realizaban en la camioneta Datsun de mi padre. Los aromas, colores y sabores de aquellas roscas de reyes, panes glaseados, y por supuesto los roles de canela, son parte de mi niñez. Después de la partida de mi mamá, quedó el recuerdo de lo delicioso de su cocina y su característico pan, así que a manera de hobby y por el gusto de volver a saborear sus recetas, comencé a elabóralo para deleite ahora a mi familia, como ella me había enseñado. Pero este año fue diferente...algunos amigos que conocían el sabor único de las roscas de reyes que mi mamá hacía en esos días, me animaron a hornearlas... nunca había pasado por mi cabeza la elaboración para venta de pan artesanal, pero un impulso, me llevo a seguir con su tradicional venta de Roscas de Reyes casera. Las vendí entre mis amigos y conocidos y fue tal el éxito, y los comentarios positivos que no solamente descubrí la satisfacción de crear con tiempo, dedicación y sazón heredado un pan diferente, sino que también despertó en mi una inquietud de llevarlo a más gente. Y así fue que algo que por hobby y por gusto de recordar y honrar las enseñanzas que mi madre me heredó nació Kinnamon y se convirtió en una actividad y pasamiento que me permite compartir con otros los aromas, sabores y colores que hacen remembranza y me remontan a mi niñez, la conexión con mi familia y los aromas de la cocina de mi madre. Es un gusto compartir con ustedes parte de lo aprendido y poderle poner un toque personal.