Muchos nos preguntan... ¿Por qué le pusimos “Panadería Artesanal La Danesa”?
Permítanme contarles un poco de cómo es que llegamos a este concepto.
Fue una labor que nos llevó varios días. La intención era unir las distintas opiniones y visiones que tenemos los distintos miembros de la familia respecto al significado que tiene la panadería en nuestras vidas pero sobre todo, el tipo de pan que nuestra madre elabora desde hace ya alrededor de 20 años. ¿Cómo hacer para describir algo tan único y particular en un solo nombre?
Las opiniones encontradas nunca faltaron, los desacuerdos siempre estuvieron presentes y hubo muchas más propuestas antes de lograr obtener una ganadora.
Necesitábamos encontrar un nombre que describiera las características únicas del pan que pretendíamos ofrecer. Si ya te has dado la oportunidad de conocer y probar nuestro pan, te habrás dado cuenta de que hay algo en él que lo distingue de inmediato del resto del pan que se oferta en la ciudad.
Creemos que nuestro pan no puede estar en la categoría del pan industrial ya que generalmente asociamos el pan industrial con ingredientes económicos. En la elaboración del pan industrial se genera un gran volumen de pan con ingredientes que lo hagan soportar el paso de varios días o meses sin degradarse, sin perder su textura, sabor, aroma o color. Se optimiza el proceso de producción mediante máquinas automatizadas, conservadores, etc. Si bien es cierto que en este tipo de elaboración el proceso de elaboración permite tener un bajo costo de fabricación, distribución y venta comparado con la ganancia a obtener, también es por todos sabido que difícilmente se logra mantener el autentico sabor de las recetas tradicionales, precisamente por todo el proceso de industrialización al que son sometidas las materias primas. Por esta razón decidimos que nuestro pan tenía que ser diferenciado del pan común, del pan industrial o comercial. Pues uno de nuestros objetivos primordiales es rescatar el sabor tradicional del pan, ofrecer sabores reales a mantequilla, a nuez, a piña, a lo que sabía el pan hace muchos años.
Por otra parte, el pan tipo gourmet puede ofrecer una mejor y más amplia gama de sabores frescos y reales a cambio de un alto costo de venta, precisamente porque en la panificación tipo gourmet se deben emplear materias primas de primera calidad y mano de obra especializada para lograr obtener presentaciones vistosas e impecables. Aunque, aquí también tiene mucho que ver la audacia del Chef Panadero, pues el arte de la panadería es un don que no a todos se da por igual. Por otra parte, no era nuestra intención vender pan gourmet ya que los costos serían muy elevados y no cualquiera podría disfrutar de nuestro delicioso pan. La idea era ofrecer un producto de buena calidad, de buen sabor y a un costo justo y accesible para todos.
Afortunadamente, nosotros contamos con una Panadera que tiene el don y además disfruta de su oficio. Su dedicación y amor por la panadería es lo que nos ha inspirado a intentar ir un poco más allá de vender rico pan en una calle principal de la Ciudad de Colima. Ella ha sido la creadora de un estilo único de panificación, ya que su entusiasmo y amor a la cocina y a la panadería la ha llevado por distintos caminos de aprendizaje.
Desde mi perspectiva, he notado que nuestra Panadera siempre se ha enfocado en lograr perfeccionar sus técnicas de cocina para obtener platillos y panes sabrosos para compartir con su familia, amigos y seres queridos. Por eso es que siempre busca los mejores ingredientes y materias primas disponibles en el mercado para hacer sus preparaciones. Aunque ha aprendido con panaderos y cocineros tradicionales, ella ha adaptado sus propias recetas, sustituyendo los ingredientes por los que considera que son de mejor elección y por supuesto, adaptando las técnicas a su propia manera.
Ella nos ha enseñado a dar lo mejor de nosotros mismos hacia los demás, en lo que sea que hagamos. Lo ha enseñado y lo sigue enseñando con el ejemplo. Es por todo esto que concluimos que lo que ella hace en la cocina y en la panadería es un Arte. De aquí llegamos a la conclusión de ponerle “Panadería Artesanal” para diferenciarnos de lo que ya se conoce, el pan industrial o comercial y el gourmet.
Por otra parte, quienes han probado nuestros productos sabrán que manejamos distintos tipos de masas. Hojaldre, co**ha, pan blanco, galletas y danés, entre otras; todas tienen su propia receta, sabor, textura, aroma... Cada una tiene algo particular. También, como parte del nombre queríamos que tuviera un componente representativo de nuestros productos así que elegimos la masa Danés, quizás solo porque es la que sonaba mejor al pronunciarla y ya que en la familia predomina el matriarcado, obtuvimos como resultado “LA DANESA”.
Así que en resumen, “Panadería Artesanal La Danesa” representa el gusto de dar lo mejor de nosotros en todo lo que hacemos, el gusto de compartir un buen pan con nuestros seres queridos y el orgullo de pertenecer a una familia trabajadora, audaz, tenaz, fuerte y cálida.
Así que cada vez que tu compras un pan en nuestra panadería. Con esa pieza de pan te llevas un poco de nuestra esperanza en hacerte disfrutar de un buen momento en familia, con amigos, con tus seres queridos o incluso en la soledad. En cada pieza de pan va un poco de nuestro esfuerzo por ser mejores, de nuestro agradecimiento a todos nuestros clientes porque nos han hecho parte de su rutina, de sus reuniones, en fin... En cada pieza de pan va un poco de todo, de LA DANESA.
Por: G.G.