Todo empezó en el mar...
José ‘Chepo’ Celis llegó a Isla Mujeres proveniente de su natal Río Lagartos, un pequeño puerto pesquero asentado en la costa de la península yucateca, siempre bañado con los más hermosos atardeceres. Con solo doce años vividos y con el profundo sentimiento de haber dejado ir a su padre, decidió abandonar su puerto y con él, su niñez, en enero de 1968; acompañado entonces
de un ya grande maestro panadero, aventurero oriundo de Tizimín, Yucatán, quien viajaba por el sureste de nuestro país, aprendiendo y enseñando a hacer pan. Su primer y más grande maestro, ‘el aventurero’; su generoso refugio y segundo padre, ‘el chaparro’, hombre de corazón grande y ojos azules, respetado mercader de ascendencia española, quien dio a nuestro protagonista su primera oportunidad en el pan, en aquella isla. Son estos personajes a quienes ahora debemos el exquisito sabor que ‘Chepo’ construye con sus manos; más de cincuenta años amasando historias, descubriendo texturas y explorando recetas, crean hoy como resultado, la magia que sucede en tantos paladares.