01/06/2026
Ayer en Eco Tianguis alternativo y de trueke en Cancún una prosumidora (Diana Amador, libelulas artesanas) nos compartió un texto de su autoría que reivindica un poco el papel de los zánganos
Zangabanicos
Las abejitas jóvenes que cuidan y alimentan a las pequeñas larvas y se quejan con constancia de los jóvenes zánganos que rondan ruidosamente el colmenar. Vienen las obreras con su carga de néctar y polen y escuchan el murmullo de las niñeras y también el batir de alas de los zánganos que han entrado a descansar. Y al unísono se les ocurre hablar —que poquita vida tenemos para hablar del trabajo de los demás; seis meses la obrera que inicia el trabajo al interior de la colmena y apenas tres meses el zángano que debe por un lado conquistar y satisfacer a una reina y al descansar convertirse en el abanico del colmenar, sin su trabajo cuan caliente el interior, y cuan cansadas las nodrizas que se quejan de su zumbido particular— de pronto así el rumor de vocecitas cambio y de pronto hablaban del rico frescor del verano abrasador al interior de la colmena mayor.
Apis
Otro compañero prosumidor y cantautor (Erick Paul) concluyó con un tierno comentario —Hay una señora en Canadá que platica además que son los zánganos los que les cantan a las bebés abejas y a toda la colmena. Si uno pone atención y permanece el tiempo suficiente puede notar la diferencia en el sonido de una colmena. Con su canto, curan y no solo a la colmena si no a quien sabe escuchar afuera. El trabajo de los zánganos es espiritual y además, el resto de las abejas lo saben. Solo el ser humano desconoce el trabajo profundo de cada integrante en la colmena—
La fotografía es autoría de un visitante pareja de una prosumidora (Vida eco) y padre de una niña proactiva, inteligente y muy simpática
PD no los puedo etiquetar porque como no siguen está página no me da oportunidad...