06/01/2026
PARA REFLEXIONAR
🥯La rosca del supermercado te da likes. 💱
La rosca de barrio te daba hogar. Hoy elegimos los likes y dejamos al panadero solo tras el vidrio
Hay una pared invisible en esta imagen, y no es solo el vidrio del escaparate. Es la barrera entre lo que fuimos y en lo que nos hemos convertido.
El maestro panadero mira hacia afuera y no ve gente con hambre de pan; ve gente con hambre de pertenencia. Ve pasar una tras otra esas enormes cajas de cartón de las cadenas transnacionales. Cajas que prometen "más por menos" o que simplemente otorgan el estatus de haber ido a la tienda de moda.
Dentro de su local, el aire huele a naranja natural, a mantequilla de verdad y a fermentación lenta. Sus roscas fueron hechas anoche, con sus propias manos, una por una. No están congeladas, no viajaron en un tráiler por cientos de kilómetros, y no saben a conservadores.
Sin embargo, ahí están sus roscas: intactas. Acumulando silencio.
Lo que duele de esta imagen no es la pérdida económica del día, eso se recupera. Lo que rompe el alma es la mirada de resignación. Él sabe que no está perdiendo porque su producto sea malo; está perdiendo porque la tradición dejó de ser importante para nosotros. Nos convencieron de que la fila kilométrica en el supermercado vale más que el "buenos días" del vecino que se levanta a las 4 de la mañana para amasar.
Cuando una panadería de barrio cierra, no solo se apaga un horno. Se apaga una parte de nuestra identidad. Y nosotros, con nuestras cajas gigantes bajo el brazo, somos los que bajamos el interruptor.
Texto Legazpi