08/06/2018
Me mandaron un reportaje en el que se criticaba la fermentación corta frente a la larga de "24h". Sin lugar a dudas, la intención de este reportaje es buena pero, una vez más, me gustaría hablar del "efecto moda". Ahora parece imprescindible que una masa fermente 24h para que el pan salga bien, rico y saludable. Que la masa haya fermentado esas horas no es argumento suficiente para afirmar que un pan saldrá más saludable que otro.
Si a un pan le falta fermentación nos será más difícil digerirlo (será menos saludable). Esto puede ocurrir tanto en fermentaciones cortas como en fermentaciones largas. Nosotros usamos técnicas de fermentaciones largas (pastones que fermentan en bloque en frío positivo), no porque afirmemos que sea la mejor manera de hacer pan sino porque mejora nuestra calidad de vida en el trabajo.
En los años 80 esas técnicas ya se usaban en Francia para facilitar el trabajo de los panaderos. Usándolas no era necesario trabajar de noche. Gracias al método "indirecto", los panaderos podían empezar su jornada a las 6:00 de la mañana formando las masas (amasadas el día anterior) que habían fermentado durante toda la noche. Estas técnicas tienen muchas otras ventajas a nivel de producción pero son principalmente organizativas y ciertamente facilitan la calidad.
Simplificando, lo importante en un proceso de fermentación es reducir al máximo la cantidad de levadura prensada (el objetivo no es gasificar a toda costa) y/o usar dejando a esas bacterias hacer su trabajo durante el tiempo que necesiten. Deben poder procesar las harinas para que nosotros, por ejemplo, no tengamos que digerir gluten en exceso. Puede realizarse perfectamente a temperatura ambiente, la fermentación es mucho más corta (unas 5 horas) que en frío, pero el resultado puede ser un pan igual o mejor en todos los aspectos.
Conjuntamente con los avances tecnológicos de la maquinaría se desarrollaron nuevas técnicas que facilitaron el trabajo del artesano, pero no perdamos el norte, los buenos panes de campo (o de pueblo) que hacían nuestros abuelos, no se elaboraban usando técnicas de fermentación largas en frío positivo.
Salud!