21/01/2022
No es un adiós, es un hasta luego….
Hace mucho tiempo que decidí con mucha ilusión ser esposa, mama, ama de casa y emprendedora. Intenté llevar todo a la vez hacia adelante sin mirar atrás y tirar de todo como pudiera sin darme cuenta que no soy una supermujer y que tarde o temprano algo acabaría resintiéndose y como toda mami que quiere emprender, al final, lo que más se resienten, aparte de las horas de sueño por supuesto, es la familia y dentro de la familia lo que más importa, nuestros hijos.
Tengo mucho que agradeceros, he vivido cosas increíbles gracias a vosotros. Mis tartas han llegado a Casinos, celebraciones de empresa, bodas en hoteles del más alto nivel, las he vendido por cientos de euros, cosa que nunca soñé siquiera. Disfruté no solo esas, sino también todas las pequeñas tartas de celebraciones que me pedíais, todas las trabajé como si fueran para mí, como si fuera la última tarta. Vuestros comentarios de agradecimiento, las palabras que de viva voz me hacíais llegar, todas me hicieron darme cuenta de qué importante es dar un pequeño trozo de felicidad en forma de dulce. Gracias, gracias de verdad.
Pero la realidad, aceptémoslo, es que a pesar de que he tenido mucha ayuda (¡gracias Jose, sin ti hubiera sido imposible!) y lo he disfrutado hasta el último instante, me encuentro en una época de mi vida en que tengo que cambiar mis prioridades y enfocarme a lo más importante, mis hijos. Son tres, pequeños, y cada hora de trabajo en las tartas era una hora que les robaba a ellos, especialmente en fechas difíciles como la navidad, las vacaciones o los fines de semana. No era justo.
La verdad es que esta idea rondaba por mi cabeza desde hace tiempo y no terminaba de asentarse porque, seamos sinceros, me daba miedo. Me daba miedo pensar que me había rendido y que todo había sido para nada, soy terca hasta decir basta, pero la verdad es que mirando con la perspectiva que me han dado estos meses al dejar un poco apartado este maravilloso mundo de las tartas me doy cuenta que es lo correcto ahora mismo. Nadie me quitará lo que hemos vivido juntos.
Así que nos veremos un poquito mas adelante, con nuevas fuerzas, nuevas ideas y nuevas ilusiones por esto no es un adiós, sino un hasta luego…
Gracias a todos los que me seguís, apoyáis y siempre habéis tenido una palabra amable para con mi trabajo, os iré dejando fotos de las ultimas cosas que he hecho para que no me echéis mucho de menos hasta mi vuelta.