Delicatessen, situada en el barrio de Salamanca, abre sus puertas en el año 2002 para ofrecer al público una oferta de productos de alta gastronomía en pastas, conservas vegetales y marinas, foies, todo ello regado con una gran selección de vinos de las mejores regiones vinícolas de España y cavas nacionales y de importación. Como bien dice su eslogan, "Un capricho diario", completa su oferta con
una cuidadosa selección de los mejores cafés, tés, chocolates, bombones, como los de Belaria (Valladolid), y postres artesanos, entre los que destacan los Nicanores de Boñar, los Piononos de Santa Fe (Granada) y el Pastel Ruso de Ascaso (Huesca), siendo el primer establecimiento en la Comunidad de Madrid que le dio la oportunidad a sus clientes de degustar dichos manjares. Desde hace más de cinco años ofrece también una pastelería propia con una amplia oferta de pastas, pasteles individuales, dulces árabes, milhojas y tartas por encargo atendiendo a los gustos del público, así como una sección de panadería y bollería.