23/06/2016
Buenas noches amigos del Facebook. Esta noche es una noche mágica, la noche de San Juan, las hogueras arden, la gente baila a su alrededor, hay fiesta, alegría, los niños ríen, corren, disfrutan...Y yo desde mi casa, me despido de todos vosotros y os doy las gracias a todos y todas por haber estado ahí siempre. Me voy si, pero no vencida. Porque el Adagio seguirá, no con nosotros, con otras personas que sabrán llevarlo y sabrán hacer las cosas bien. Nosotros lo abrimos con la misma ilusión que un niño cuando se despierta en su mañana de Reyes. Lo hemos mimado, lo hemos regado y lo hemos dado todo. Han sido dos años y dos meses, muy duros, de mucho esfuerzo y trabajo. Mucha dedicación. Pero cuando las fuerzas fallan y la Salud puede más que la ilusión, entonces hay dar un paso. Y el nuestro ha sido duro, pero era necesario. Los que nos conocéis, sabéis cual es el problema con el que hemos tenido que lidiar y aún así darlo todo. Pero la vida ya nos ha puesto a prueba bastante y nos ha vencido. Ahora toca descansar, y pensar en una vida distinta, una vida que llegará y que estaremos ahí como hemos estado para ver que nos deparará. No me quiero despedir como Café Adagio sin agradecer a todas y cada una de las personas, algunas os tengo aquí y otras no, lo bien que nos habéis acogido, el cariño que nos habéis dado, vuestra fidelidad, vuestra comprensión y el respeto. Como me ha dicho una persona esta tarde, era como estar en casa. Me alegro de que así os hayáis sentido. Yo siento lo mismo. Todos habéis estado dispuestos a ayudarnos en alguna ocasión. Sólo os pido que mantengais vivo el espíritu del Adagio, dándoles una oportunidad a los que vienen. Os quiero y nos vemos pronto. Un beso grande a todos. También quiero dar las gracias a una persona muy especial, a Santi, que ha luchado igual que nosotros y a nuestro lado, haciendo del Adagio un lugar acogedor. Gracias Santi, te queremos.