UN POCO DE HISTORIA...
A mediados de 1991 dió comienzo nuestra historia en esta casa, una casa que como panadería data de 1902, algunos vecinos del pueblo tienen fotos y documentos que datan incluso de antes, pero como establecimiento con horario y servicio para los vecinos, nos ceñiremos a la fecha legal. Entre muchos datos curiosos y entrañables, destacaremos, que el fundador de la panadería, el abuelo de la familia, fue quien tuvo el primer vehículo del pueblo, y que comenzó alternando la panadería con ser el taxi del pueblo, y llevar a los vecinos del pueblo a satisfacer sus necesidades, urgencias o sencillamente abastecerse, esto evidentemente era algo que no estaba en los planes, pero que así fue sin buscarlo. En los 90, había un "boom" en las panaderías de pueblo, se vendía mas de lo que se podía producir, así fue como a la edad de 14 años, comencé a ayudar los fines de semana, poniendo papeles de magdalenas, ayudando a poner fruta en las cocas o haciendo garlandas (rosco de anís típico del Penedés) etc...
Como tantos otros jóvenes del municipio, hemos pasado unos cuantos por este hogar, algunos sin pena ni gloria, ayudaban ocasionalmente, pero no les acababa de convencer el oficio, otros aguantaban así, periodos mas largos y extensos, sea por necesidad o por estar agusto. Unos pocos aguantamos mas tiempo, esa minoría a la que le atraía el oficio. Al llegar a la edad laboral legalmente hablando, dejé de hacer chiquilladas los fines de semana, para ayudar formalmente como ayudante de panadería. En 1997 el hornero, el chico al que yo ayudaba, abandonó el oficio, y ocupé su lugar, siendo el panadero del pueblo hasta 2008. Cosas del destino, cosas que ni imaginabas que pudieran ocurrir, ocurren. Así que aqui estamos, en 2021, de vuelta, con todo lo que nos a enseñado el oficio, con ganas de adaptarse a los nuevos tiempos, pero sin olvidar, nunca, de donde venimos y quien nos enseñó a ser quien somos.