17/08/2026
Fotografía de marzo de 1964.
Hay fotografías que no solo nos muestran un lugar, sino que nos devuelven a una época que ya no existe. Estas rocas, que durante tantos años separaron de forma totalmente natural las playas de Velilla y El Tesorillo, eran mucho más que unas piedras junto al mar ,formaban parte del paisaje y de nuestros recuerdos.
No había entonces tantas barreras arquitectónicas ni tantas construcciones.
La propia naturaleza era la que marcaba los límites , siquerías pasar de una playa a otra desde la arena no quedaba más remedio que meterte en el agua y bordear las rocas y qué decir de aquellos que se aventuraban a lanzarse desde la parte superior donde todavía se pueden recordar los antiguos hierros que permanecieron allí durante años, hasta que finalmente fueron retirados no se  cuál fue el motivo de ello.
Hoy todo ha cambiado aquella separación natural  por desgracia, ya no existe y se puede pasar de una playa a otra con total comodidad  para mí no es para mejor porque tenía su encanto el tener que bordearlo por el agua.
Pero, precisamente por eso, estas fotografías tienen un valor especial  para que lo conocimos, así, nos recuerdan aquellas pequeñas cosas que entonces nos parecían normales y que hoy con el paso del tiempo descubrimos que eran parte de una forma de vivir mucho más sencilla.
Quizá no éramos conscientes de ello, pero aquellos paisajes, aquellas rocas y aquellas pequeñas dificultades también tenían  un encanto especial porque muchas veces éramos mucho más felices sin saberlo , que poco se  necesitaba nada que ver con esta sociedad tan materialista en la que se vive hoy
Posdata: El niño que aparece en la fotografía es Carlitos. Si alguien tiene contacto con él, sería bonito hacerle llegar esta imagen ,Carlitos de la familia del señor don Norberto, propietario de la casa situada en las rocas que separaban las playas de Velilla y El Tesorillo 
Antonio Regidor.