13/10/2020
El fréjol tuvo sus orígenes en América Latina, en dos sitios geográficos: Mesoamérica y Los Andes. En México y América del Sur se domesticó de manera independiente hace aproximadamente 8,000 años.
Se encuentra distribuido en los cinco continentes y es un componente esencial de la dieta. México se ha reconocido como el más probable centro de su origen, o al menos, como el centro primario de diversificación.
Debido al interés del hombre por esta leguminosa, la selección hecha por las culturas precolombinas generó un gran número de diferentes formas y en consecuencia de diferentes nombres comunes entre los cuales destacan: frijol, poroto, alubia, judia, frijol, nuña, habichuela, vainita, caraota y feijao.
Por su alto contenido en proteína, es básico para la alimentación de la población; ocupa el segundo lugar en importancia después del maíz. Es una de las legumbres con menos contenido de grasa; de bajo índice glucémico y alto contenido de fibra; además, es rico en calcio, potasio y antioxidantes.
Fuente:http://fuente.uan.edu.mx/publicaciones/03-08/1.pdf
Gourmet de México