Abismo Anime

Abismo Anime Anime, Manga, Videojuegos, Cómics, Arte y cultura oriental!

Anime en emisión , clásico, todos los géneros, colecciones completas, alta calidad de video, películas, soundtracks, manga en formato PDF, posters, accesorios, juegos PS2 y más!

En el Abismo Anime hoy nos ponemos patrióticos (pero con onda) para hablar de un héroe que nació en una guerra, sobreviv...
10/06/2026

En el Abismo Anime hoy nos ponemos patrióticos (pero con onda) para hablar de un héroe que nació en una guerra, sobrevivió a un glaciar y se convirtió en la brújula moral de todo un universo cinematográfico. Hablamos de Steve Rogers, el Capitán América, y de los alcances de su poder "sobrehumano". Y digo "sobrehumano" entre comillas porque, en el mundo de los superhéroes, Steve es de los más terrenales. Pero eso no le impide ser de los más impresionantes .

El origen es conocido: un flaco de Brooklyn que quería alistarse en el ejército pero lo rechazaban por mil problemas médicos. Hasta que el doctor Erskine lo eligió para el Proyecto Súper Soldado y le inyectó el Suero del Supersoldado . De repente, Steve pasó de medir 1.60 con asma a tener un cuerpo que los atletas olímpicos envidiarían. Pero cuidado, porque el suero no le dio poderes de rayos láser ni vuelo; le llevó todas sus capacidades físicas al pico máximo humano posible. Es decir, Steve no puede levantar un edificio, pero puede correr más rápido que Usain Bolt, levantar más peso que un campeón de halterofilia y aguantar más golpes que un boxeador profesional . Su fuerza máxima ronda la media tonelada, lo suficiente para sostener una moto o doblar una barra de acero, pero nada que ver con Thor o Hulk .

Ahora, la clave del Capitán América no está en sus músculos, sino en su resistencia y su metabolismo. El suero hace que su cuerpo produzca ácido láctico a una velocidad ridículamente baja, lo que significa que puede correr, pelear y esquivar durante horas sin fatigarse . Los soldados normales necesitan descanso, Steve no. Además, su metabolismo es tan eficiente que procesa el alcohol al instante, lo que lo hace inmune a emborracharse (aunque eso no le impide intentarlo para encajar en el grupo) . También es inmune a la mayoría de las enfermedades, no necesita gafas y su sistema inmunológico es un fortín .

Pero donde Steve realmente brilla es en su agilidad y reflejos. No es un acróbata como Spider-Man, pero sus reflejos son tan rápidos que puede esquivar balas (no detenerlas, ojo) y lanzar su escudo con una precisión casi sobrenatural . Ese escudo, por cierto, es de vibranium, un metal que absorbe toda la vibración. Cuando Steve lo lanza, calcula mentalmente ángulos de rebote, velocidades de retorno y posiciones de enemigos en milisegundos . No es magia, es su cerebro potenciado al máximo. Es como si tuviera un procesador cuántico donde los demás tenemos una calculadora básica.

Sin embargo, el verdadero poder del Capitán América no está en suero. Está en su voluntad. Steve Rogers es, por encima de todo, un hombre con una brújula moral inquebrantable. Cuando Thor dice "no puedes mover ese ma****lo", Steve lo intenta igual, no porque crea que es digno, sino porque es su deber intentarlo . Cuando Tony Stark le dice que es un dinosaurio fuera de tiempo, Steve responde con "el soldado siempre sigue adelante". Su escudo no es solo un arma; es un símbolo de que incluso cuando el mundo se derrumba, hay alguien dispuesto a pararse frente al caos y decir "no, aquí no" .

En el Abismo Anime admiramos al Capitán América porque su poder no es un espectáculo de destrucción masiva. Es la promesa de que un hombre común, con el corazón y la determinación correctos, puede volverse extraordinario. No necesita volar ni lanzar rayos por los ojos. Necesita un escudo pintado con rayas y una convicción de acero. Y cuando se enfrenta a Thanos solo, con el puño apretado y la correa ajustada, no lo hace por orgullo. Lo hace porque Steve Rogers nunca supo cuándo rendirse. Y esa, amigos, es la habilidad sobrehumana más rara de todas .

08/06/2026

Hoy nos adentramos en el territorio de lo incómodo, lo magnético y lo profundamente terrorífico. Hablamos de Makima, ese...
06/06/2026

Hoy nos adentramos en el territorio de lo incómodo, lo magnético y lo profundamente terrorífico. Hablamos de Makima, ese personaje de Chainsaw Man que noqueó a toda una generación de lectores con una sonrisa que prometía todo y no entregaba nada. Porque Makima no es una villana, no es una he***na, no es un interés romántico. Makima es un concepto. Y para entenderla, hay que estar dispuesto a perderse en su juego .

Cuando Makima aparece por primera vez, es la jefa ideal. Elegante, segura, eficiente. Va con su traje impecable, su cabello rojo atado en un círculo que parece una corona, y esos ojos de anillos concéntricos que miran todo como si ya supieran el final . Denji, el protagonista, un adolescente desesperado por cualquier muestra de afecto, la ve como una diosa. Ella le da trabajo, un techo, comida caliente y, lo más importante, la posibilidad de tocar sus pechos. Para Denji, Makima es el premio. Para nosotros, los lectores, es una alarma que no deja de sonar .

Y es que Makima es el mal disfrazado de orden. No grita, no amenaza, no destruye por placer. Makima es fría como una hoja de quirófano, calculadora, paciente. Su poder es aterrador: puede controlar a cualquiera que considere inferior a ella, y esa lista es muy larga. Con solo un gesto, hace que sus enemigos caigan aplastados por una fuerza invisible. Con un nombre, somete a los demonios más poderosos . Pero su verdadera fuerza no es sobrenatural. Es su capacidad para cosificar a los seres vivos. Makima no ve a Denji como una persona, sino como un contenedor. No le interesa su alma, solo al demonio que lleva dentro, Pochita, el Hombre Motosierra .

La genialidad (y lo perturbador) de Makima es que nunca sabemos si siente algo. A veces muestra lo que parece una emoción genuina: va al cine, se emociona con las películas, le gusta el olor de las flores. Pero luego recuerdas que ella es el Demonio del Control, nacida del miedo humano a la dominación, y que toda esa calidez es una herramienta más . Cuando abraza a Denji, no lo hace por cariño; lo hace para medir su pulso. Cuando le promete un futuro juntos, no es una promesa de amor; es una atadura más .

Y entonces llega el clímax. Makima activa su plan final: usar a Chainsaw Man para borrar conceptos enteros de la existencia (demonios, guerras, plagas) y crear un mundo ideal donde ella sea la única controladora . Pero para eso necesita romper a Denji, hacerlo tan infeliz que deje de luchar. Y lo logra. Mata a todos sus amigos delante de él. Power, Aki, Ángel... todos caen por su mano o por su manipulación . Denji toca fondo, y Makima sonríe, creyendo que ha ganado. Pero es entonces cuando Denji hace lo que nadie esperaba: actúa como un humano real. Deja de ser el protagonista predecible y se convierte en un superviviente. La derrota de Makima no llega por un poder más fuerte, sino por un truco tan sucio y tan humano que ella, el control perfecto, no lo pudo anticipar .

En el Abismo Anime no podemos dejar de pensar en Makima. Nos fascina y nos aterra en partes iguales. Es el espejo de una sociedad que también controla con sonrisas y promesas vacías, que nos ata con necesidades básicas y nos convence de que debemos estar agradecidos por ello . Denji quería una vida normal, pero Makima le ofreció una jaula dorada. Y nosotros, mientras la observábamos, no podíamos dejar de preguntarnos: ¿estaríamos también cayendo en su juego? Porque Makima no es un demonio con colmillos y cuernos. Es el jefe que te felicita, la pareja que te aísla, la promesa que nunca se cumple. Es el control vestido de seda. Y por eso, mucho después de cerrar el manga, su sonrisa sigue ahí, en algún rincón de nuestra cabeza, recordándonos que la verdadera oscuridad no necesita gritar para dominar.

En el Abismo Anime nos toca hablar de una de las sagas más brillantes de Dragon Ball Z, no solo por sus peleas, sino por...
04/06/2026

En el Abismo Anime nos toca hablar de una de las sagas más brillantes de Dragon Ball Z, no solo por sus peleas, sino por cómo el Equipo Z, por primera vez, tuvo que pensar como equipo para ganar. Hablamos de la Saga de Cell, y de esa estrategia colectiva que terminó salvando a la Tierra de un monstruo perfecto .

Cuando Cell apareció en el presente, ya era un horror. Había absorbido a decenas de personas, alcanzado su forma perfecta y demostrado que podía destruir un ejército entero con un dedo . Goku, el héroe de la galaxia, se enfrentó a él y, por primera vez, admitió que no podía ganar. No con odio, no con orgullo, sino con esa honestidad que lo caracteriza: "Cell es más fuerte que yo, necesito que Gohan lo venza". Y así, sin dudar, le pasó la posta a su hijo y se retiró del combate sabiendo que su papel ya no era ser el protagonista .

El plan era simple en teoría, aterrador en la práctica: Gohan debía desatar su furia. Goku sabía que su hijo tenía un potencial oculto, esa chispa que había estallado contra Raditz cuando era solo un niño. Pero para activarla, Gohan tenía que ver a sus amigos sufrir, y Goku tenía que confiar en él aunque eso significara sacrificarse . Así que lanzó una Genkidama, Cell la desvió, y en el caos que siguió, Goku teletransportó a Cell al borde de la explosión... junto con él mismo. "Lo siento, todos. No pude volver con vida", dijo antes del estallido. Y el Equipo Z, huérfano de su líder, supo que ahora todo dependía de un niño de 11 años .

El momento más oscuro llegó cuando Cell, frustrado por no poder doblegar a Gohan, creó siete Cell Juniors, pequeñas réplicas diseñadas para masacrar a los guerreros Z. Piccolo, Krillin, Trunks, Vegeta... todos cayeron. Los vimos retorciéndose de dolor, aplastados por esos monstruos verdes mientras Gohan solo podía mirar . Y entonces, sucedió lo que Goku había previsto. Androide 16, a quien Cell le había arrancado la cabeza, fue lanzado por el campo de batalla y le susurró a Gohan algo que rompió su corazón: "No está mal pelear, a veces la violencia es necesaria... protegerse a uno mismo y a los que amas está bien" . Y antes de que Cell lo aplastara con su pie, 16 sonrió. Y Gohan, al ver esa cabeza destrozada, explotó.

El Super Saiyajin 2 nació de la rabia más pura. Pero aún así, la victoria no fue inmediata. Cell, desesperado, amenazó con autodestruirse y llevarse la Tierra entera. Y fue entonces cuando intervino otra pieza clave de la estrategia: Vegeta. El príncipe Saiyajin, que había sido un estorbo durante toda la pelea por su orgullo mal entendido, finalmente entendió que había algo más importante que su ego. Atacó a Cell desde atrás, una distracción mínima pero suficiente para que Gohan pudiera canalizar toda su energía en un Kamehameha final . Con el padre mu**to, los amigos tendidos en el suelo y la Tierra al borde del abismo, Gohan empujó su ataque y Cell, el monstruo perfecto, fue aniquilado átomo por átomo .

Lo que hace especial la victoria del Equipo Z en esta saga no es la fuerza bruta de Gohan. Es el sacrificio colectivo. Goku dando su vida para que Gohan viera el peligro. 16 dando su última palabra para encender la furia. Vegeta dejando de lado su orgullo para dar un golpe a tiempo. Incluso Trunks, el hijo del futuro, que luchó sabiendo que su línea temporal quizá nunca se arreglaría del todo . Fue una victoria de equipo, donde cada uno aportó lo que podía: Goku la confianza, 16 la compasión, Vegeta la redención, y Gohan la furia canalizada en amor por sus amigos .

En el Abismo Anime admiramos esta saga porque nos enseñó que los héroes también fallan, que a veces hay que delegar, que el dolor puede convertirse en fuerza y que el orgullo bien usado puede redimir hasta al más soberbio. Cell era la perfección biológica, pero la perfección no podía vencer a un grupo de personas dispuestas a darlo todo por los demás. Y cuando Gohan levantó su puño al cielo, no solo había ganado él; había ganado un equipo que entendió, finalmente, que el verdadero poder no está en los rayos que lanzas, sino en los lazos que te sostienen cuando caes .

02/06/2026

En el Abismo Anime hoy vamos a hablar de una de las técnicas más impresionantes y trágicas de todo Naruto. Una que no de...
27/05/2026

En el Abismo Anime hoy vamos a hablar de una de las técnicas más impresionantes y trágicas de todo Naruto. Una que no depende de ojos mágicos, bestias con colas ni linajes divinos. Hablamos de la Apertura de la Octava Puerta Interna de Might Guy, el momento donde un simple ninja, sin ningún don especial, se convirtió en el guerrero más temible de su generación .

Las Ocho Puertas Internas son un concepto que se introdujo en la primera parte de la serie. Son puntos de chakra que limitan el flujo de energía en el cuerpo para protegernos de nuestra propia fuerza. Abrir una puerta libera ese límite, pero a un costo enorme . La mayoría de los ninjas nunca pasa de la tercera o cuarta. Rock Lee, en su momento, llegó a la quinta contra Gaara y casi pierde una pierna . Pero la octava, la Puerta de la Muerte, es algo de lo que solo se habla en leyendas. Porque abrirla significa quemar tu propia vida como combustible, convirtiéndote en una llama que ilumina todo a su paso, solo para apagarse para siempre .

Y entonces llegó el momento. En la Cuarta Gran Guerra Ninja, Madara Uchiha se había convertido en algo casi divino: el Jinchuriki del Diez Colas, un ser con el poder de un dios . Ningún ninja podía hacerle frente. Ni Naruto, ni Sasuke, ni el resto de la Alianza. Todos caían. Y fue entonces cuando Might Guy, el elegido del destino del "estúpido padre", decidió que había llegado su hora. Miró a su eterno rival Kakashi, sonrió con esa sonrisa suya de pulgar arriba, y abrió la puerta final . "El rojo de mi juventud se volverá un v***r rojo...", dijo. Y luego, explotó .

La transformación es sobrecogedora. El sudor de Guy se convierte en v***r rojo, su piel se enrojece, su cabello se eriza y su chakra... ya no es chakra. Es una fuerza bruta que distorsiona el espacio a su alrededor . Madara, que se había reído de él momentos antes, sintió por primera vez en décadas algo que había olvidado: miedo. Y cuando Guy cargó contra él con su "¡Séptimo estilo de la Bestia: Pájaro Amarillo, la Salpicadura de la Bestia Secuaz!", incluso el ser más poderoso del planeta no podía seguirle el ritmo .

La técnica más devastadora llegó al final: "Yagai" (Noche Bestia). Guy concentró todo su poder en una patada que distorsionó el tiempo y el espacio, golpeando a Madara con tal fuerza que le arrancó la mitad del torso . Fue la primera vez en toda la guerra que Madara sangró de verdad, que sintió su vida en peligro. Y lo admitió sin titubear: "¡Te declaro el más fuerte de todos, Might Guy!" . Un dios reconociendo a un mortal. Ese es el poder de la octava puerta .

Pero el precio fue exactamente el que todos temían. Cuando el efecto terminó, el cuerpo de Guy comenzó a desmoronarse. Sus huesos se pulverizaron, sus órganos fallaron, y su corazón dejó de latir . Kakashi, su amigo de toda la vida, solo pudo mirar mientras su cuerpo se desintegraba en cenizas. Y nosotros, los espectadores, sabíamos que estábamos viendo la muerte de uno de los personajes más queridos de la serie. Guy había llegado a su límite, y no había vuelta atrás .

Salvo que sí la hubo, porque Naruto, en su forma de Sabio de los Seis Caminos, tocó el pecho destrozado de Guy y usó el poder de la Creación para revertir lo irreversible . Fue un deus ex machina que muchos criticaron, pero que a la vez nos dejó un respiro de alivio. Porque ver morir a Guy era demasiado. Aunque su hazaña había sido perfecta, aunque hubiera sido una muerte legendaria, todos necesitábamos que el tipo de las cejas gruesas siguiera vivo, aunque fuera en una silla de ruedas .

En el Abismo Anime recordamos la apertura de la octava puerta como el momento donde un ninja "sin talento" demostró que el trabajo duro, la pasión y el sacrificio absoluto pueden igualar, e incluso superar, a los dioses. Guy no tenía Sharingan, ni Bijuu, ni linaje. Solo tenía su cuerpo, su espíritu y la voluntad de darlo todo hasta el último latido. Y cuando abrió esa puerta final, no estaba peleando por venganza ni por gloria. Estaba protegiendo a sus amigos, a sus alumnos y a todo lo que amaba. Y por un instante, un solo instante, el ninja más fuerte del mundo no fue Madara, ni Naruto, ni Sasuke. Fue Might Guy, el eterno rival, el genio del trabajo duro. El que nos enseñó que la verdadera juventud no tiene límites, incluso cuando el cuerpo ya no puede seguir .

En el Abismo Anime nos detenemos a observar el lado más visceral de una rivalidad eterna, la que nació en las páginas de...
25/05/2026

En el Abismo Anime nos detenemos a observar el lado más visceral de una rivalidad eterna, la que nació en las páginas de Batman y encuentra una de sus interpretaciones más crudas bajo el trazo de Tim Odland. No se trata de una historia oficial con grandes arcos argumentales, sino de una mirada personalísima del artista que captura la tensión entre la justicia y el caos con una intensidad casi primitiva.

Tim Odland ha construido su reputación en la "jungla de los cómics" con ilustraciones que golpean directo al subconsciente, y su duología de piezas sobre Batman y Joker es la prueba perfecta de su maestría. En el mundo del arte digital, sus trabajos se mueven entre lo heroico clásico y el terror más perturbador, pero en esta serie se concentra en lo esencial: el peso de la mirada, la amenaza de la sonrisa y la tensión de un pulso que nunca termina.

Las piezas de Odland sobre el dúo son un despliegue de texturas densas. El traje de murciélago no es solo un disfraz; parece tallado en la sombra, una armadura que pesa tanto como la responsabilidad de Gotham. Por otro lado, el Joker de Odland se desliza con una fluidez aterradora, con rasgos que se distorsionan entre lo grotesco y lo elegante, atrapado en una danza macabra donde la risa puede terminar en un ataque de locura en cualquier momento.

Esta rivalidad, en manos de Odland, deja de ser simplemente un forcejeo por la ciudad para convertirse en una representación casi filosófica. Batman necesita al Joker tanto como este necesita a su "murciélago". La tensión no es solo física, sino que se despliega en cada trazo como si sus siluetas fueran a fusionarse en un abrazo mortal. Son el orden y el caos reflejados el uno en el otro, y el artista sabe que no hay héroe completo sin un villano que lo desafíe más allá de lo físico, metiéndose en sus pesadillas más profundas.

En el Abismo Anime admiramos cómo Tim Odland usa el arte para mostrarnos que la verdadera lucha entre estos dos no ocurre en los tejados bañados por la luna, sino en el choque de ideologías. Sus ilustraciones nos recuerdan que el Joker no busca dinero ni poder; busca demostrar que cualquiera puede tener un mal día y romperse. Y Batman se levanta cada noche para demostrar lo contrario. A veces con un golpe, a veces con una posesión corporal que hiela la sangre, pero siempre con una obsesión que solo Odland sabe plasmar con esa mezcla de crudeza y belleza oscura.

En el Abismo Anime hoy nos subimos a la máquina del tiempo, pero no para ir al pasado, sino para ver cómo un clásico inm...
21/05/2026

En el Abismo Anime hoy nos subimos a la máquina del tiempo, pero no para ir al pasado, sino para ver cómo un clásico inmortal se viste de gala para una nueva generación. Hablamos de Rurouni Kenshin (2023), el remake que llegó con la misión de hacer justicia al manga y, de paso, regalarnos la conclusión que nunca tuvimos .

La historia es la misma que nos enamoró hace décadas: un Japón en la Era Meiji, donde los samuráis han quedado obsoletos y las espadas están prohibidas. En medio de ese caos, aparece Kenshin Himura, un vagabundo de pelo rojo con una cicatriz en forma de cruz en el rostro. Dicen que es el asesino más letal de la revolución, el legendario Battosai el Destajador. Pero ahora jura no volver a matar y empuña una espada de hoja invertida, una katana que hiere al revés, diseñada para no arrancar vidas .

Y aquí es donde este remake muestra sus cartas. La animación de Liden Films es un festín visual: colores vibrantes, fondos que parecen postales y una fluidez en los combates que el anime de los 90 no podía ni soñar . Pero ojo, no todo el mundo está contento. Los nostálgicos critican que las peleas han perdido ese "peso" y esa coreografía detallada que tenía la versión original, reemplazada por destellos de luz y cortes rápidos . Y la banda sonora... uf, ahí duele. La música del 96 era icónica, tenía alma de flauta japonesa y guitarra española. La de ahora es correcta, pero se olvida en cinco minutos .

Sin embargo, el gran acierto de este remake es su fidelidad al manga. La serie de los 90 era genial, pero cuando se quedó sin material original, se inventó rellenos que a veces desvirtuaban a los personajes. Aquí no hay trampa: cada arco, cada diálogo, cada gota de sangre está calcada de las viñetas de Nobuhiro Watsuki . Además, la personalidad de Kenshin está mucho más definida. En el original a veces parecía que Battosai era solo un Kenshin enojado; aquí es un ser completamente distinto, un fantasma que emerge con una frialdad que hiela la sangre .

Kaoru, Yahiko y Megumi también ganan enteros. Son más coherentes, menos exagerados, y sus motivaciones se entienden mejor sin rellenos de por medio . Y lo más importante: esta vez sí van a adaptar el arco de Enishi. Para los que no lo sepan, ese es el arco final del manga, considerado por muchos el mejor de toda la historia. La serie de los 90 nunca lo animó, y los OVAs que salieron después cambiaron tanto las cosas que ni se parecían. Aquí, por fin, podremos ver el verdadero final de Kenshin en formato serie .

Eso sí, no todo es perfecto. La primera temporada (el arco de Tokio) se siente un poco plana, como si los animadores estuvieran calentando motores de cara a lo que viene. La pelea contra Saito Hajime, que en el original era un momento épico de tensión absoluta, aquí se queda en un combate correcto pero sin esa garra que esperábamos . El humor también está más contenido, lo que quita algo de ese encanto pícaro que tenía el Kenshin torpe del pasado .

Pero luego llega el arco de Kioto, y ahí todo cambia. Shishio Makoto, el sucesor de Kenshin, es un villano brutal, envuelto en vendas porque su propio cuerpo se quema vivo. Las peleas suben de nivel, la animación se vuelve más creativa, y la tensión se siente en cada episodio . Los fans que aguantaron la primera temporada están siendo recompensados con un producto que ya empieza a rozar la excelencia.

En el Abismo Anime creemos que este remake es una bendición y una oportunidad. No va a borrar el cariño que le tenemos a la serie de los 90, ni debe hacerlo. Pero le está dando a una nueva generación la chance de conocer a Kenshin, de entender por qué su juramento de no matar es tan poderoso, y de llorar con él cuando el pasado lo alcanza. Y nosotros, los viejos fans, podemos por fin ver la historia completa, sin cortes, sin rellenos, con la animación moderna que siempre mereció. Así que ya saben: denle una oportunidad al nuevo Kenshin. Porque el corazón del Destajador sigue latiendo igual de fuerte, solo que ahora con colores más bonitos.

En el Abismo Anime hoy viajamos a principios de los 90, a ese momento exacto donde el arte de Greg Capullo explotaba en ...
16/05/2026

En el Abismo Anime hoy viajamos a principios de los 90, a ese momento exacto donde el arte de Greg Capullo explotaba en cada página y la herejía mutante alcanzaba su punto más álgido. Hablamos de X-Force #18, el cierre del legendario crossover X-Cutioner's Song, y del papel que juega Cable en esta historia. Porque si hay un número donde el soldado del futuro se juega todo, donde deja de ser solo un tipo con armas gigantes y se convierte en un héroe trágico, es este .

La historia nos lleva a la superficie de la luna. Stryfe, el villano enmascarado que ha sembrado el caos durante todo el evento, tiene atrapados a Cyclops y Jean Grey en una máquina de vórtice temporal . Cable, su némesis, logra atravesar la barrera y se enfrenta cara a cara con su doble malvado. Pero Stryfe, con esa crueldad que lo caracteriza, no solo ataca con puños y poderes telequinéticos: ataca con palabras . Le grita a Cable que no es más que un clon, una "aberración científica", un intento fallido de preservar la vida del verdadero Nathan Summers . El diálogo es como un cuchillo: "No puedes ser considerado un hombre, con todos esos reemplazos".

Entonces llega la tormenta. Stryfe desata una explosión telequinética masiva sobre Cable, desgarrando su ropa y arrancando la piel de la mitad de su rostro . Por primera vez, vemos a Cable no como el héroe invencible de hombreras enormes, sino como un ser frágil, lleno de metal y cables, más máquina que hombre según las burlas de su enemigo . Esa imagen, dibujada por Capullo con una crudeza que duele, nos muestra lo que Cable siempre ha ocultado bajo el uniforme: las cicatrices de una vida de guerra .

Pero Cable no se rinde. Cuando todo parece perdido, Alex Summers (Havok) logra atravesar la barrera gracias a su ADN Summers y lanza una descarga masiva que desestabiliza a Stryfe . Cyclops y Jean quedan libres, Jean levanta un escudo psíquico para proteger al grupo, y Cable sabe que ha llegado el momento. Saca un dispositivo de autodestrucción, se lo lanza a su padre y, con una determinación que hiela la sangre, se abalanza sobre Stryfe para inmovilizarlo . Le grita que no importa cómo se vean, él es su propio hombre, toma sus propias decisiones, incluyendo esta. Y Cyclops, con el corazón encogido, aprieta el botón .

La explosión arrasa con todo. Cable y Stryfe desaparecen en el vórtice temporal, y Scott Summers se queda solo, preguntándose si acaba de sacrificar a su hijo en la luna por segunda vez . Es un momento devastador, especialmente porque recuerda exactamente a cuando envió al bebé Nathan al futuro para salvarle la vida. La historia se cierra en un círculo de dolor, y nosotros, como lectores, nos quedamos con esa imagen de un padre que no pudo abrazar a su hijo ni una sola vez .

Lo que hace brillar a Greg Capullo en este número no es solo la espectacularidad de las peleas, que las tiene. Es su capacidad para equilibrar la acción con la emoción . Los críticos de la época lo señalaron: Capullo tomó el estilo musculoso y exagerado que Rob Liefeld había popularizado en X-Force, pero le añadió un dominio de la anatomía y la perspectiva que Liefeld nunca alcanzó . Sus viñetas de Cable arrastrándose, medio desnudo, con el rostro destrozado, son incómodas de mirar precisamente porque te obligan a sentir lástima por un personaje que hasta entonces solo había sido un esteroide con armas .

El crítico de My Marvel Life lo resume perfecto: "Greg Capullo fue una de las mejores cosas que le pasaron a X-Force, sin duda el mejor artista hasta ese momento. Hizo la pose musculosa que Liefeld introdujo, pero con un mejor agarre de la anatomía y la perspectiva. Equilibró la acción con el personaje y fue consistentemente el mejor artista en este crossover" . Y otro fan, en League of Comic Geeks, añade: "La pelea entre Cable y Stryfe fue una pelea a muerte, a puñetazos, de la mejor manera posible, y culmina con Cyclops finalmente descubriendo quién es él para él" .

En el Abismo Anime admiramos a Cable, pero lo admiramos más en este número. Porque aquí no es el soldado perfecto, no es el líder imbatible. Es un hombre roto que elige romperse del todo para que otros puedan vivir. Y cuando se lanza contra Stryfe, sabiendo que no volverá, no lo hace por gloria ni por venganza. Lo hace porque, después de todo, sigue siendo el hijo de Scott Summers, y los Summers nunca abandonan a su familia. Así termina X-Cutioner's Song, y así nace la leyenda de un mártir de la luna, dibujado por Capullo con trazos de furia y ternura a partes iguales.

En el Abismo Anime nos toca viajar en el tiempo, muy atrás, a una época donde Dragon Ball no era una saga de superguerre...
12/05/2026

En el Abismo Anime nos toca viajar en el tiempo, muy atrás, a una época donde Dragon Ball no era una saga de superguerreros que explotan planetas, sino una historia llena de sonrisas, colas de mono y un niño inocente que solo quería pelear con los más fuertes. Sí, hablamos de las aventuras de Goku en el primer torneo de artes marciales. Porque antes del Super Saiyan, antes del Freezer, antes de todo ese poder cósmico, Goku era solo un niño del bosque que soñaba con medirse a los mejores .

Cuando Goku llegó a la Ciudad del Oeste para participar en el torneo, nunca había visto tanta gente junta. Subió al ring con su mono azul, su bastón mágico y una inocencia que desarmaba a cualquiera. Y allí, entre luchadores profesionales y artistas marciales con años de experiencia, este pequeño de cola de mono comenzó a hacer lo que mejor sabía: divertirse peleando.

El torneo fue su primera gran prueba. Goku no sabía de reglas, no entendía qué era un "fuera del ring" y su estrategia se limitaba a "correr, saltar y golpear con todo el corazón". Pero tenía algo que ninguno de sus rivales podía comprar con años de entrenamiento: una sed insaciable de superación. Cada combate era un juego, cada adversario un nuevo amigo potencial, y cada caída una lección para levantarse más rápido.

Fue allí donde conoció a su primer gran rival y amigo: Krilin. Otro niño calvo que, como él, había sido entrenado por el legendario Kame Sen'nin. La rivalidad entre Goku y Krilin en ese torneo no era de odio; era de pura competencia sana. Pelearon, rieron, tramaron juntos para pasar las eliminatorias y, cuando se enfrentaron en las semifinales, dieron una batalla que todavía hoy se recuerda como una de las más entrañables de toda la serie.

Y luego llegó Jackie Chun. Un anciano misterioso con gafas de sol y capa que resultó ser nada menos que el maestro Roshi disfrazado. Su motivación era profunda: no quería que sus propios alumnos se volvieran arrogantes por ganar demasiado pronto. Así que decidió enfrentarlos en el ring y enseñarles, a golpes, que siempre hay alguien más fuerte.

La final entre Goku y Jackie Chun fue una clase magistral. Por primera vez, Goku se transformó en Ozaru, el gran mono gigante que todos temían. Pero Jackie Chun, con astucia, usó la energía de la luna para destruirla y devolver a Goku a su forma humana. Goku perdió la pelea por centímetros, agotado y feliz. Y cuando cayó, no lloró por la derrota; sonrió porque había aprendido que todavía le quedaba un mundo enorme por explorar.

En el Abismo Anime amamos este primer torneo porque allí nació el verdadero espíritu de Goku: el amor por la lucha, el respeto por los rivales, la amistad como motor de crecimiento. Sin trajes espaciales, sin transformaciones divinas, sin amenazas del fin del mundo. Solo un niño que quería ser más fuerte, un anciano sabio disfrazado y un público que aplaudió la inocencia hecha arte marcial. Así comenzó todo, y por eso ese pequeño torneo sigue siendo, para muchos de nosotros, el corazón más puro de Dragon Ball.

Dirección

Ibarra
100104

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Abismo Anime publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir