23/09/2013
Para hacer dieta no es indispensable dejar de lado las cosas que más te gustan, ni siquiera los dulces, los helados o los tan aclamados chocolates.
La clave está en consumir un dulce de “buena calidad” justo después del almuerzo ya que el estómago empieza a trabajar en la digestión y necesita energía "extra" para llevar a cabo este proceso, es aquí que entran en acción los dulces ya que aportan las calorías necesarias para esta operación. De esta manera no se acumulan como grasa en el organismo sino que es usada rápidamente.
Cuando nos referimos a un dulce de buena calidad, hablamos de aquellos que a pesar de contener un gran número de calorías, también poseen ingredientes nutritivos como proteínas, vitaminas y minerales que son sustancias esenciales para nuestro organismo. Se sabe que el consumo de ciertos tipos de chocolate se ha relacionado con algunos cambios favorables en la presión arterial, la sensibilidad a la insulina y los niveles de colesterol. Y el chocolate oscuro en particular, contiene antioxidantes que pueden ayudar a absorber los radicales libres, que son químicos inestables que pueden dañar nuestras células.