17/11/2022
En la aurora del 5 de marzo de 1980, Ciudad Bolívar se sorprendió al sentir que, aparte del idílico aroma de café que perfuma sus montañas, por sus calles y caminos una nueva esencia se percibía, una emanación a partir de cerner y hornear.
José Alejandro Bedoya, al ritmo de tangos y milongas, soñó con una transformación económica y social de la llamada “Cuna de Arrieros”, para ello, materializó sus sueños y aspiraciones en PRODUCTOS IBERU, una iniciativa que, aparte de ofrecer productos con los más altos estándares de calidad, fuera responsable socialmente ayudando a este desarrollo temprano del municipio y permitiera a todas las familias, que son el motor de nuestra sociedad, compartir en la mesa unas deliciosas “lenguas” o simplemente un pan.
Allí comenzó una misión, una quimera que a través de los años se ha personificado y se ha convertido en uno de los orgullos del suroeste antioqueño, destacándose por el impacto social que ha logrado en el municipio, trabajando arduamente de la mano de hijos de Ciudad Bolívar.
Sin embargo, comenzar no fue nada fácil, a los 13 años de edad José Alejandro decidió probar suerte en la Capital de la Montaña, allí, luego de diversos trabajos en panadería, logra convertirse en empleado de confianza de los doctores Luis Alberto Villegas Moreno y Jorge Alberto Uribe Echavarría, después de años de labor y aprendizaje, regresó a Ciudad Bolívar a continuar el legado que su padre había dejado atrás en “La Sultana”, panadería en la que José Alejandro creció y de la que nunca, hasta el día de hoy, ha olvidado el olor de aquel viejo horno de leña.
Así, empezó a posicionar sus productos en el mercado local hasta convertirse lo que hoy conocemos como PRODUCTOS IBERU.
La historia no termina aquí, luego de 35 años aún quedan muchas metas por cumplir y muchos sueños por realizarse, pero con la satisfacción del deber cumplido, ya que hoy en día ponemos afirmar que “Productos Iberu es Ciudad Bolívar y Ciudad Bolívar es Productos Iberu”.