30/01/2026
En panadería y en empresa no se trata de empezar con lo más caro. Se trata de empezar con lo que te permite empezar bien.
Nuestra primera laminadora fue china. La importamos directamente, vivimos todo el proceso desde cero, aprendimos muchísimo y durante 8 años trabajó sin parar. Fue la herramienta correcta para el presupuesto y el momento que estábamos viviendo.
Hoy la historia es distinta. Tenemos producción constante, un equipo sólido y claridad financiera.
Por eso invertimos en una laminadora italiana de la más alta calidad, cerca de 15.000 USD, pensando en eficiencia, precisión, comodidad para el equipo y en el futuro.
La antigua no se va, ahora le toca un muy buen mantenimiento. Seguirá trabajando con nosotros, bien cuidada, como se cuidan las buenas decisiones.
Crecer también es saber cuándo invertir y cuándo esperar.