17/08/2026
Publicación de Tom Scharstein traducida del muro de World Stuttering Network
Esta mañana me recordó por qué siempre estoy dispuesto a hablar sobre la tartamudez: con cualquiera, en cualquier momento y en cualquier lugar. Aunque el evento virtual original fue cancelado por Stamily y la Stuttering Society, decidimos organizar la conversación nosotros mismos. ¡Me alegra haberlo hecho! Una de las discusiones más impactantes giró en torno a la diferencia entre superar la tartamudez —es decir, cómo suena nuestra habla— y superar el MIEDO a tartamudear. ¿La conclusión? Superar el miedo es lo que realmente marca la diferencia. ¿Y cómo lo logramos? Con ACCIÓN. Desde Malcolm Fraser hasta Charles Van Riper, el mensaje ha sido notablemente constante: sin acción, no hay cambios reales significativos. A medida que disminuye el miedo, aumenta naturalmente nuestra disposición a asumir riesgos. Hablamos más. Experimentamos más. Dejamos de evitar situaciones. También comparamos las distintas herramientas del habla que nos funcionan, y cómo, a veces, diferentes términos describen esencialmente lo mismo. La «prolongación» y el «inicio suave» (*easy onset*), por ejemplo, pueden producir un sonido muy similar. Otro punto interesante: aplicar una técnica en cada palabra y en todo momento —independientemente de si la necesitamos o no— puede acabar reduciendo su eficacia. Podríamos llegar a tartamudear incluso mientras usamos la técnica. ¿La lección de esta mañana? Aprende las herramientas. Experimenta. Asume riesgos. Pasa a la acción. Porque, a veces, el mayor obstáculo que debemos superar no es la tartamudez en sí. Es el miedo a tartamudear. Una conversación excelente. Gente maravillosa. ¡Y mucha diversión!