04/04/2017
El mamón o papaya es una fruta llamativa, jugosa y de sabor dulce. De origen centroamericano, sus semillas viajaron con rapidez a los valles de América del Sur. Mil años antes de la llegada de los conquistadores, ya era cultivada y muy apreciada en el Perú.
Se dice que los españoles no podían creer lo que estaban viendo cuando llegaron; para describir el tamaño del mamón (papaya), dijeron que se parecía a una olla mediana. También les llamó la atención la forma del árbol y dijeron que era una higuera alta.
Los indígenas les daban distintos usos: consumían la fruta, del tronco fabricaban balsas para cruzar los ríos, además de usarlos para aliviar y curar enfermedades.
Por ejemplo, utilizaban la fruta antes de estar madura para hacer conserva, que se ponían por el cuerpo, y les ayudaba a no sentir tanto calor; el jugo, para aliviar el dolor de vientre, etcétera.
Se sabe que la fruta tiene vitaminas A, B y C, para tratar problemas digestivos y de piel.
Las carnes duras se suavizan al envolverlas en sus hojas. Si se quiere suavizar la carne cuando se está usando, se pone una tajada de papaya verde en el agua o se cubre la carne con pedazos de cáscara.
La ropa manchada, sobre todo con sangre, queda limpia al remojarla en agua de hojas de papaya o con la fruta medio verde.
Para los usos medicinales, una tajada al día ayuda a las personas a adelgazar, porque facilita la digestión. También ayuda a las personas cuando padecen de estreñimiento.
Sus semillas machacadas ayudan a eliminar algunos parásitos intestinales.
La fruta madura aplicada sobre la piel ayuda a eliminar las pecas ocasionadas por el sol, limpia los poros y deja la piel muy suave.
En los lugares donde no se encuentran hospitales ni farmacias, las hojas de la papaya se pueden aplicar en emplastos tibios sobre las heridas infectadas para ayudar a que se limpie y cicatrice la piel.
El litoraleño lo consume en un dulce cuando la fruta está verde, los centroamericanos o sudamericanos de las alturas hacen licuados con la fruta madura o un postre.
Miren qué grandes son estas frutas.
Foto: Ines sierra