28/05/2021
"Rebelión fiscal en Rosario; comerciantes no pagarán sus impuestos ante las restricciones establecidas que les imposibilita abrir sus puertas"
Empieza a pasar esto y ud. dirá que es de sentido común, es decir, el que no tiene ingresos no puede ni debe pagar. El argumento es perfecto por dónde se lo mire.
Pero aquí hay un problema mucho más grave que el de lo bares y restaurantes de Rosario declarándose en rebelión fiscal. Aquí hay un problema en potencia.
Si esto pasa y nada pasa, será solo una cuestión de tiempo —más bien de poco tiempo— hasta que todos los empresarios pyme del país hagan lo mismo.
Y Ud. dirá que también es de sentido común, puesto que no es solo en Rosario donde la pequeña y mediana empresa se está yendo al tacho. Si pasa en Rosario es porque está pasando en todo el país.
El problema es que la rebelión fiscal uno sabe cuando empieza, pero no sabe cuando termina. El problema es que nadie sabe cuánto dura la anomia.
Un sistema fiscal es una cosa muy difícil de armar desde el punto de vista del Estado, puede tardar años y hasta décadas en lograrse hasta que funcione.
Empezar a ordenar desde la anomia es muy difícil y por eso debemos insistir en la necesidad de no caer en la anomia.
Lo que equivale a decir que esto no tiene que pasar, que es necesario encontrar la forma de que nuestras pymes sean solventes.
Prácticamente el 80% del empleo en el país es pyme y la destrucción de las pymes es la destrucción del país.
La empresa grande y la corporación tienen espalda, mucha espalda. No necesitan ayuda. Todo el esfuerzo debe concentrarse en salvar a las pymes ya.
Recuerde Ud. esto: salir de la anomia cuesta sangre, sudor y lágrimas.
🖋️ "La Batalla Cultural"