15/05/2026
Hace 10 años que estamos aprendiendo este oficio que nunca se termina. La satisfacción de abrir el horno y encontrarnos con una greña que abrió como queríamos, con el color caramelo de la corteza de una pieza bien trabajada, es inigualable. Es una mezcla de orgullo, placer, nostalgia, incertidumbre e incredulidad. Pero asi salen... La mayoría de las veces.
Gracias a todos por acompañar este sueño hecho realidad. Gracias