De Amelie

De Amelie Aloha Bake | Hace tu pedido con o sin gluten | todas las tortas, galletitas, cupcakes, donas, cakepo ALOHA gluten free es perfecto para toda la familia.

Libre de gluten, sin conservantes, 100% natural. Estabas esperando un mundo Gluten Free en Argentina? Sentite bien, sentite ALOHA Gluten Free

15/05/2026

🤯 Dejá de entregarles a otros el poder de definir quién sos, qué sentís o cómo tenés que vivir.

⚠️ Tu realidad cambia cuando volvés a escucharte a vos.

🫀 Porque cuando recuperás tu percepción, recuperás tu poder.

Yo pude, vos también podes 💪🏼

A veces no se rompe el amor. Se rompe la comunicación. El silencio. Las palabras que nunca se dijeron. Las heridas que s...
12/05/2026

A veces no se rompe el amor.
Se rompe la comunicación.
El silencio.
Las palabras que nunca se dijeron.
Las heridas que se acumularon mientras ambos fingían que “todo estaba bien”.

Y otras veces… lo que llamamos “personalidad” fue solo una forma de sobrevivir al dolor.

Menos lógica.
Más conexión.
Más verdad.
Más presencia.

Porque cuando dejamos de defendernos, empezamos a encontrarnos. ✨

Léelo, sentilo, procesalo y compartilo ✨♾️
11/05/2026

Léelo, sentilo, procesalo y compartilo ✨♾️

No todo se sana pensando.Hay cosas que se sanan cuando por fin te animás a sentirlas.Lo que anestesiás, vuelve.Lo que pe...
08/05/2026

No todo se sana pensando.
Hay cosas que se sanan cuando por fin te animás a sentirlas.

Lo que anestesiás, vuelve.
Lo que permitís, se repite.
Lo que callás para sostener vínculos, después te pesa en el cuerpo.
Y lo que alguien hace con tu vulnerabilidad te muestra mucho más de lo que sus palabras prometen.

A veces la vida cambia no cuando reaccionás más fuerte,
sino cuando dejás de reaccionar desde la herida.

Sanar también es observar.
Elegir.
Poner límites.
Dejar de negociar con lo que te rompe.
Y agradecer como si ya hubiera sucedido, porque tu energía también empieza a ordenar el camino.

La paz no aparece: se practica.
La sanación no se fuerza: se permite.
Y lo que dejás de permitir, deja de repetirse.

Guardalo para leerlo cuando sientas que estás volviendo a un lugar del que ya saliste.

06/05/2026

El Sol se desplaza a unos asombrosos 220 km por segundo a través de la galaxia, mientras los planetas, a unos 230 km por segundo, orbitan a su alrededor.

Ninguno está quieto: todos se mueven en una danza invisible que sostiene el equilibrio.

En nuestras familias sucede algo similar: aunque no lo veamos, hay lealtades invisibles y roles que se transmiten de generación en generación.

Las Constelaciones Familiares nos ayudan a ver cómo cada miembro orbita alrededor de un “sol” familiar: patrones, historias, o secretos que impulsan nuestras relaciones.
Al igual que los planetas encuentran su balance en el cosmos, nosotros podemos encontrar el nuestro al comprender cómo estamos vinculados.

Como en el universo, la armonía surge cuando reconocemos que todos estamos en movimiento, juntos.

04/05/2026

La paz no aparece un día como por arte de magia.
La paz se construye.

Con lo que elegís.
Con lo que dejás de perseguir.
Con lo que ya no explicás.
Con lo que decidís ignorar.
Con las conversaciones que no abrís.
Con las batallas que ya no peleás.
Con los lugares donde ya no insistís.
Con las personas a las que dejás de entregarles tu energía.

A veces la paz no es que todo afuera esté en orden.
A veces la paz es que vos dejaste de desordenarte por todo.

No la encontrás.
La generás.

Y empieza el día que entendés que no todo merece tu reacción, tu presencia, tu explicación ni tu dolor.

Spoiler: tu paz no depende de que el mundo cambie.
Depende de que vos elijas distinto.

Yo pude, vos también podes! 💪🏼

29/04/2026

A veces nosotras podemos armar una película entera con un mensaje, una mirada, un “después hablamos” o un cambio mínimo en el tono.

Analizamos detalles.
Leemos entre líneas.
Sentimos antes de preguntar.
Imaginamos escenarios.
Buscamos el significado emocional de todo.

Y muchas veces, del otro lado, hay un hombre pensando algo mucho más simple:

“Estoy cansado.”
“Me colgué.”
“No pensé que eso era importante.”
“No quise decir nada raro.”
“Para mí estaba todo bien.”

Y ahí aparece el choque.

Nosotras interpretando una novela psicológica de 12 capítulos.
Ellos viviendo una escena de 30 segundos.

No porque una forma sea mejor que la otra.
Sino porque muchas veces procesamos distinto.

El problema no es sentir mucho.
El problema es creer que todo lo que sentimos es una prueba.

A veces tu intuición habla.
Pero a veces también habla tu miedo.
Tu herida.
Tu ansiedad.
Tu necesidad de confirmar algo que todavía no pasó.

Y ahí la pregunta no es:
“¿Por qué él no entiende todo lo que siento?”

La pregunta también puede ser:
“¿Estoy viendo lo que está pasando… o estoy completando los espacios vacíos con mis propias heridas?”

Porque no todo silencio es rechazo.
No toda simpleza es falta de amor.
No toda diferencia es desinterés.

A veces, para nosotras, un detalle significa todo.
Y para ellos, ese mismo detalle… ni siquiera existió. 🙃

A veces no te rompe lo que pasó.Te rompe todo lo que imaginaste que podía pasar.La mente se queda viviendo en escenarios...
28/04/2026

A veces no te rompe lo que pasó.
Te rompe todo lo que imaginaste que podía pasar.

La mente se queda viviendo en escenarios posibles:
lo que puede salir mal,
lo que puede perderse,
lo que puede doler,
lo que puede repetirse.

Y en ese intento de protegerte,
dejás de habitar lo único real:
lo que sí está pasando.
Lo que sí está vivo.
Lo que todavía puede salir bien.

Porque estar vivo no significa tener todo resuelto.
Significa que todavía hay posibilidades.
Significa que todavía podés cambiar de idea,
soltar una versión antigua de vos,
salir de un lugar que ya no te hace bien
y empezar otra vez.

La coherencia no siempre es quedarse igual.
A veces la coherencia más profunda
es animarte a cambiar cuando algo ya no te representa.

No guardes rencor.
Guardá distancia.
No como castigo.
Como acto de amor propio.

Porque hay lugares, vínculos y versiones de una misma
que no necesitan más explicación:
necesitan final.

Y cuando parece que todo se desarma,
cuando pensás que perdiste demasiado,
cuando no sabés cómo volver a vos…

Spoiler:
te volvés a reconstruir.

Y esta vez,
con más verdad.
Con más conciencia.
Con más vos.

27/04/2026

No siempre fue amor propio desmedido.
Muchas veces fue un niño que entendió demasiado temprano que, si no se ocupaba de sí mismo, nadie lo iba a hacer.

Un niño que no pudo relajarse en el amor.
Que no pudo sentirse visto de verdad.
Que no pudo descansar en otro que lo registrara, lo calmara, lo priorizara emocionalmente.

Entonces hizo lo único que pudo para sobrevivir:
se volvió el centro de su propio mundo.

Y cuando toda la energía psíquica de un niño queda atrapada en sostenerse, defenderse, validarse y no derrumbarse, empieza a pasar algo grave:
los demás se vuelven invisibles.

No porque no estén.
Sino porque ese niño creció demasiado ocupado sobreviviendo como para desarrollar una verdadera capacidad de reconocer al otro como un sujeto con alma, dolor, límite y necesidad propia.

Ahí empieza la tragedia.

Porque después ese niño crece.
Y se convierte en adulto.
Pero sigue funcionando igual:
todo gira alrededor de su herida,
de su imagen,
de su vacío,
de su necesidad de control,
de su miedo a sentirse pequeño, rechazado o insignificante.

Y entonces ya no ama.
Usa.
No registra.
Consume.
No empatiza.
Administra emocionalmente a los demás según lo que necesita para sostenerse por dentro.

Por eso muchas veces parece que el otro no existe.
Porque, en el fondo, nunca terminó de existir del todo en su mundo interno.

No hay encuentro real cuando alguien quedó fijado a un modo de supervivencia tan primitivo que todo vínculo termina siendo una extensión de sí mismo.

Y esto hay que decirlo claro:
entender la herida no justifica el abuso.
No justifica la manipulación.
No justifica la crueldad.
No justifica volver invisible a quien ama, siente, espera y se rompe intentando ser visto.

Porque una infancia dolorosa puede explicar una estructura.
Pero no absuelve a un adulto del daño que elige no revisar.

Muchas veces el narcisismo no es poder.
Es un psiquismo detenido en una infancia donde solo había lugar para una sola urgencia: sobrevivir.

Y cuando alguien vive así, los demás no son amados.
Son funcionales.

Guardá este reel si necesitabas entender que detrás de mucha grandiosidad no hay fortaleza… hay una herida temprana que s

24/04/2026

Un día entendés que sobrevivir no era el final.
Era el comienzo.
Y que todo ese dolor
que juraste que te iba a destruir,
terminó convirtiéndose en tu fuerza,
tu verdad
y tu poder.

A veces no te engancha una persona.Te engancha cómo te hace sentir.El love bombing no es solo intensidad, halagos, flore...
23/04/2026

A veces no te engancha una persona.
Te engancha cómo te hace sentir.

El love bombing no es solo intensidad, halagos, flores o mensajes constantes.
Es algo mucho más profundo: detectar qué te falta, qué te duele, qué necesitas… y dártelo exactamente al principio.

Te hacen sentir vista.
Elegida.
Entendida.
Importante.
Especial.

Y ahí es donde muchas veces se confunde amor con impacto emocional.

No porque seas débil.
No porque “te guste sufrir”.
Sino porque tocaron una herida real con una sensación que parecía amor.

Ese es el anzuelo:
no enamorarte solo de la persona,
sino de la versión de vos que aparece cuando sentís que por fin alguien te da eso que siempre necesitaste.

Duele perder esa sensación.

Y entender esto no es para culparte.
Es para que puedas ver el mecanismo, salir del engaño y dejar de llamar amor a lo que en realidad fue manipulación emocional.

Dirección

Buenos Aires

Teléfono

+5491122638899

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando De Amelie publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a De Amelie:

Compartir

Categoría