03/04/2026
Cristo, Fuente de Agua Viva
En esta noche santa contemplamos a Cristo, manantial inagotable de amor, de cuya entrega brota el agua viva que da vida al mundo.
Él se hace don, se hace alimento y se hace fuente, para saciar la sed más profunda del alma humana.
Como el Buen Pastor, nos guía con ternura hacia aguas tranquilas, donde el corazón encuentra descanso, consuelo y esperanza.
De su presencia nace la gracia que fecunda la vida, que limpia, que renueva y que transforma todo en amor.
Quien se acerca a Él con fe nunca vuelve a tener sed, porque en su entrega encuentra plenitud, y en su Eucaristía descubre la fuente que nunca se agota.
Hoy, ante este altar, somos invitados a acercarnos, a beber de esta agua viva y a dejarnos renovar por Aquel que, en la sencillez del pan y del vino, permanece para siempre con nosotros.