10/07/2016
Este fuego es el mismo poder de Dios. Recordemos que la Iglesia nació con poder, poder que capacitó con denuedo para predicar a Jesús. Lo mejor que podemos hacer es ser dependiente del poder de Dios y estar sumergidos en el Fuego del Espíritu Santo. Jesús dijo: “Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?” Lucas 12:49. No hay nada más peligroso para el in****no que un creyente que camina en el fuego de Dios. Este fuego en el que Jesús bautiza, quema nuestra carnalidad y consume todo lo que pueda dañarnos. Nadie resiste tanto fuego, solo muere. Al ser bautizados, sumergidos y llenados por el fuego y el poder de Dios, muere nuestra humanidad y se afirma una estructura y carácter de fe en nosotros, lo que nos hace destacar dondequiera que vamos sin la necesidad de imponernos. Y así, como conductores del poder de Dios encenderemos a otros, y nuestra nación será transformada desde el corazón de cada venezolano.