24/02/2025
Consume café con responsabilidad. Miles de productores y campesinos mexicanos, la mayoría indígenas, son condenados a vivir en la pobreza extrema porque empresas como y pagan precios miserables por un kilo de café y no solo eso les exigen sembrar variedades que devastan nuestros ecosistemas.
En 2023 se pagaba 0.25 de dólar, o sea, en $5.00 pesos mexicanos por kilo de café. Lo que ni siquiera les permite recuperar los costos de inversión.
Te invitamos a leer el informe completo y a nunca más comprar estas marcas que son sinónimo de explotación laboral y tienen políticas escocidas y g3n0cidas.
https://prodesc.org.mx/wp-content/uploads/2025/02/Explotacion-opacidad-Nestle-starbuks.pdf
Este informe expone la explotación laboral, la opacidad en la cadena de suministro y los impactos ambientales de la producción de café en México, con énfasis en las cadenas de Nestlé y Starbucks. Además, revela que las grandes comercializadoras fijan precios de compra que no cubren los costos de producción, lo que mantiene a las personas caficultoras en condiciones de pobreza y desigualdad. También documenta violaciones a los derechos humanos, como la represión de productores y el uso de intermediarios informales conocidos como “coyotes”, quienes compran el café a precios aún más bajos e imponen sistemas de crédito abusivos.
El mercado está dominado por comercializadoras como ECOM, NKG y LDC, que controlan los precios y las condiciones de producción que benefician a Nestlé y Starbucks, perpetuando un sistema de explotación. A esto se suma el impacto ambiental derivado de la expansión del café robusta, promovido por Nestlé a través de su Plan Nescafé, lo que ha incentivado la deforestación en diversas regiones cafetaleras.
Asimismo, el informe cuestiona la transparencia de las certificaciones de Nestlé (4C) y Starbucks (C.A.F.E. Practices), que están lejos de garantizar condiciones justas y sostenibles para las personas caficultoras. Finalmente, denuncia la complicidad del Estado mexicano en la consolidación de este sistema y propone una transformación estructural del sector, alineada con compromisos internacionales de sostenibilidad y derechos humanos.