05/06/2026
🇵🇪 Qué día tan especial. 💛 Hoy tuve la oportunidad de participar en una hermosa jornada organizada en un parque el square Louise de Marillac, aquí en el distrito 18 de París, compartiendo un poco de mi cultura peruana a través de las creaciones de Walu’s Pâtisseries. Me invitaron para ayudar a mejorar la percepción del barrio e integrar a sus habitantes.
Para quienes no conocen París, La Chapelle es un barrio que suele aparecer en las noticias por sus dificultades sociales. Eso hace que muchas personas que nunca han venido aquí tengan una imagen incompleta o negativa del barrio.
Sin embargo, quienes vivimos, trabajamos o pasamos tiempo aquí vemos otra realidad. También es un barrio lleno de vida, de familias, de comerciantes que se esfuerzan cada día, de asociaciones, de vecinos solidarios y de personas que intentan construir algo mejor para su comunidad y sacar provecho de los magníficos espacios verdes situados en La Chapelle.
Por eso acepté participar en este evento. No se trataba solamente de ofrecer una degustación de postres. Se trataba de crear un momento de encuentro, de conversación y de convivencia entre personas que quizás no se habrían cruzado de otra manera.
Creo profundamente que la gastronomía puede crear puentes. Una mesa compartida, un café, un postre o una receta pueden acercar a personas de edades, culturas y trayectorias muy diferentes.
Como emprendedora peruana en Francia, me pareció importante aportar mi pequeño granito de arena a esa dinámica. No para cambiar un barrio en un día, sino para participar en la construcción de una imagen más justa y más completa de lo que realmente es La Chapelle: un lugar con desafíos reales, sí, pero también con una enorme riqueza humana.
Cuando llegué, no sabía muy bien qué esperar. Vendrían clientes míos? Conocería nuevas personas? Habría disputas? Preparé mis postres, mis fichas de presentación y mi pequeña degustación con mucha ilusión, pero también con muchos nervios. Al final, fue una t**de llena de encuentros, conversaciones y descubrimientos. No me esperaba ver a tantas personas interesadas por mi proyecto.
Ver a tantas personas probar por primera vez una tres leches, un alfajor peruano o una chicha morada fue una emoción enorme. Escuchar sus preguntas sobre Perú, sobre mi formación y sobre mi proyecto me recordó por qué amo tanto este oficio.
También tuve la oportunidad de intercambiar con representantes de la Alcaldía del distrito 18 de París, asociaciones locales, comerciantes, vecinos y personas muy comprometidas con la vida del barrio. El adjunto del alcalde comió dos veces y me dio su tarjeta personal ❤️ y aparte de esto fue inspirador descubrir tantos proyectos e iniciativas que buscan construir comunidad y dar una imagen positiva de nuestro entorno.
Quiero agradecer especialmente a Mourad dueño de una de las franquicias de Carrefour City por su confianza y apoyo desde el primer día. Gracias también a la Alcaldía del distrito 18, a los organizadores, a las asociaciones participantes y a todas las personas que se acercaron a mi mesa para conversar, degustar y descubrir un poco de la gastronomía franco-peruana.
Me fui con nuevas conexiones, nuevos contactos, varios seguidores más, muchas tarjetas repartidas y, sobre todo, con la sensación de que este pequeño proyecto que comenzó hace años sigue creciendo paso a paso.
Gracias por acompañarme en esta aventura. 🇵🇪🇫🇷