04/10/2026
¿Qué posibilidades hay de encontrarte con la misma sorpresa artística dos veces en un mismo mes?
Pues yo las tuve.
Este finde, repasando clientes en el móvil, me encontré con las fotos de dos viajes que hice hace unas semanas y os lo tengo que contar…
🧶El primer destino y donde me encontré la primera sorpresa artistica - relacionada con Dalí- apareció, desde luego, donde no me lo esperaba: entre barricas de Aceto Balsamico, en
Había ido a reencontrarme con Francesco, Alice y Patrizia, con su manera de hacer las cosas, con ese olor tan particular de una acetaia y con un producto al que estamos ligados profundamente. Todo un lujo para el disfrute y el corazón.
Y de repente, las esculturas del .
Esculturas repartidas entre la Acetaia y , fruto de una colaboración preciosa con Dalí Universe.
Surrealismo entre tradición.
Y dos mundos que, cuanto más los mirabas, más tenían que ver.
Sobre todo por una cosa: el tiempo. ⏳
Me pareció una maravilla.
Hice fotos. Muchas, como podéis comprobar 😂. Me despedí de ellas y pensé que ahí acababa la historia.
Pues no.
Segundo viaje, poco después, y completamente por casualidad, en y volví a encontrarme con una exposición de esculturas de .
¡No daba crédito! Y no sé si llamarlo casualidad, persecución artística o simplemente una de esas pequeñas cosas que te regala la vida y que hacen que un viaje se quede un poquito más contigo.
Lo mejor es que esta historia todavía tiene una tercera parte.
Porque Dalí y Leonardi no se quedaron solo en las esculturas, obviamente.
Y esa parte, la tenemos en Divus… ¡atentos!
Continuará.