05/05/2025
Celebramos a mamá porque su amor no conoce pausas ni condiciones.
Porque ella es la primera en despertarse y la última en dormirse, la que siempre tiene un “todo va a estar bien” aunque esté agotada, y la que convierte lo ordinario en algo lleno de magia.
Celebramos a mamá porque en cada gesto suyo hay una lección de entrega, de paciencia y de fe.
Porque ha sido refugio en los días grises, aplauso en nuestras victorias y fuerza cuando nos faltaba todo lo demás.
Celebramos a mamá porque su amor es uno de los regalos más puros que Dios nos ha dado — un amor que sostiene, que guía, que ora en silencio por nosotros cada día.
Hoy y siempre, gracias mamá. Por tanto. Por todo.❤️🥹