15/10/2021
A veces es necesario tomarse un tiempo y hacer una pausa en algún momento de la vida, para observar desde afuera lo que está pasando adentro.
A días de cumplir mis 8 años en la pastelería, he decidido tomarme un tiempo para mí.
Necesito olvidarme del ruido de la batidora, apagar el horno, sacarme el delantal cargado de almidón, limpiar mis manos manchadas de colorantes, recuperar la felicidad que tienen los días viernes y disfrutar de los fines de semana.
La pastelería me trajo muchas satisfacciones y gracias a ustedes, que siempre me eligieron para celebrar momentos únicos e irrepetibles, pude crecer de una manera que jamás imaginé.
Por eso no estoy poniendo un punto final, sino puntos suspensivos...volveré cuando sienta otra vez ese impulso de crear y convertir un bizcocho en una torta artesanal, personalizada y única.
Gracias a todos a aquellos que me comprenden y a los que no, les pido disculpas.
Hasta pronto!!!